Programa Social y Cuidados Médicos

socmed

La catástrofe en la planta nuclear de Chernobyl el 26 de abril de 1986; las pruebas, producción y almacenamiento de armas químicas, nucleares, biológicas y otras de destrucción masiva; así como el uso del Agente Naranja durante la Guerra de Vietnam, derivan en una contaminación a gran escala. Hoy en día millones de personas siguen sufriendo las consecuencias de estos desastres producidos por el ser humano y, por ello, Green Cross trabaja remediando estas consecuencias socio-económicas y sanitarias que los desastres humanos producen, a través de la implantación del Programa Social, Cuidados Médicos y de Educación (SocMed, Social Medical Care and Education Programme). Los esfuerzos de Green Cross Internacional están, por tanto, dirigidos a que el mundo, en general, no se olvide de estas poblaciones afectadas, ayudándoles a volver a tener vidas normales.


El reactor nuclear de Chernobyl causó una contaminación extensiva en Rusia, Bielorusia y Ucrania y hoy en día millones de personas continúan viviendo en esas regiones, sujetos a la radioactividad, buscando la manera de combatir las consecuencias de la catástrofe. En este sentido, la población no es capaz de protegerse a sí misma de los efectos de la radioactividad debido a una falta de concienciación, resignación y estructura social. Si a ello se añade que la crisis socio-económica ha empeorado la situación, se puede afirmar que existe una ausencia de futuras propuestas.

Los niños y los adolescentes tienden a ser los más afectados por la contaminación porque su sistema inmunológico no se ha terminado de desarrollar y mucha de la gente que nació después de la explosión nuclear sufre enfermedades crónicas con al menos 2 síntomas como alergias, asma, diabetes y enfermedades en los ojos. Junto con sus padres, tienen que aprender a protegerse de la radioactividad y buscar motivación para mejorar sus condiciones de vida. En el marco del Programa Social, Cuidados Médicos y de Educación de Green Cross, estas personas reciben asistencia médica y social de manera gratuita, al igual que conocimientos de cómo sobrevivir en un ambiente contaminado.

Este programa, desarrollado por las Organizaciones Nacionales de Green Cross en Bielorusia, Rusia, Ucrania y Suiza, y la organización GTZ/Vietcot en Vietnam, centran su actividad en áreas afectadas de Rusia, Bielorusia y Ucrania. El programa está formado por componentes médicos, psicológicos y pedagógicos y tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida de niños, adolescentes y madres que viven  en regiones contaminadas por radiación o agentes químicos. En todos los países donde Green Cross tiene activo este programa, se están desarrollando una serie de proyectos complementarios para promover los principios de autonomía y desarrollo sostenible. Entre estos programas complementarios destacan los siguientes:

- Los Campamentos de Terapia para niños y adolescentes de zonas contaminadas es uno de los primeros proyectos socio-sanitarios. El objetivo de este proyecto esmejorar la saludde los niños y adolescentes y motivarlos para que se responsabilicen de sus vidas. Reciben cuidados médicos y psicológicos bajo varias terapias, aprenden cómo vivir con radioactividad, reciben educación ambiental, cultural y social y realizan deportes, aventuras y experiencias al igual que en un campamento. Exámenes médicos posteriores han demostrado desarrollos positivos en la evolución de sus enfermedades al igual que una reducción de radionucleótidos en sus cuerpos.  Además,  muchos jóvenes dicen que se sienten mejor y han recuperado rápidamente sus fuerzas. Más de 12.500 niños y adolescentes han participado en estos campamentos de terapia en años previos.

- El proyecto Madre e Hijo incluye una estancia de 21 días para ambos en un centro de salud localizado en una zona saludable y el apoyo de los clubs de familias locales. El objetivo es mejorar la salud de la madre y de sus hijos a través de cuidados médicos y enseñándoles como protegerse a sí mismos y a sus familias de los efectos de la radioactividad. Por ejemplo, aprenden cómo cocinar de tal manera que el contenido radioactivo sea el mínimo posible. El siguiente paso requiere motivar a las madres para que profundicen sobre su nuevo conocimiento adquirido y distribuir así la información a la población local dentro del marco de los clubs de familia. Además de su impacto positivo sobre la comunidad y el sentido de responsabilidad social que esto genera, este proyecto contribuye fuertemente al desarrollo sostenible de los campamentos de terapia. Más de 2.200 madres con sus hijos se han beneficiado de cuidados médicos en el centro de salud y de nuevos conocimientos.  Dentro del pequeño grupo de los clubs de familia, muchas madres con sus niños han recibido también tratamientos médicos y oportunidades educativas. Un  total de 8 clubs de familia con 1.000 miembros están activos en Bielorusia, Rusia y Ucrania.

- El proyecto Activación Social se realiza en pueblos y tiene también como objetivofomentar el desarrollo de la comunidad. De acuerdo con los bienes percibidos, se realizan  algunas actividades y eventos en las regiones contaminadas para así activar la vida de la comunidad y animar el compromiso de la sociedad civil a través de deportes, seminarios, talleres, actividades de educación y competiciones de adultos, adolescentes y niños. Así están más concienciados sobre los problemas ambientales y sociales y más motivados para mejorar su calidad de vida.

- El proyecto Formación de Educadores es muy importante para la implementación de otros proyectos socio-sanitarios como es la creación de una  fundación para fomentar la distribución de los conocimientos sobre radioactividad, medio ambiente, sociedad, etc. Está abierto a todas las personas que estén involucradas personal o voluntariamente en mejorar las condiciones sociales en áreas contaminadas, como pueden ser padres, profesores, doctores, activistas, instituciones locales así como especialistas, estudiantes, universidades y autoridades externas. El proyecto facilita el intercambio de información y experienciaentre diferentes participantes, utilizando seminarios y talleres como herramientas necesarias para la formación social y educativa. De esta manera, se crea una plataforma donde estudiantes de trabajo social pueden ser formados y recibir experiencia práctica (los estudiantes pueden, por ejemplo, trabajar como monitores en los campamentos de terapia) y así la formación de educadores crea una  gran red de personas que están comprometidas con proyectos socio-sanitarios.